Cuando tienes activos muy importantes dentro de tus procesos, que no pueden fallar, se recomienda utilizar modelos de degradación. También, si ya estás monitoreando variables críticas en algunos de tus activos, es altamente recomendable que utilices esos datos para generar tus modelos de degradación.

Por otro lado, cuando tienes activos o grupos de activos con registros de fallas, es recomendable utilizar modelos de confiabilidad. Estos modelos además son muy útiles cuando no puedes contar con el monitoreo de variables críticas, por temas prácticos o de costos.

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